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La mayor pandemia de la historia moderna: ¿Cómo la vivieron los niños y adolescentes?

Hace 100 años la humanidad vivió la madre de las pandemias.

 ¡Sí!, Estamos hablamos de la epidemia de 1918; la cual fue nombrada de distintas formas, como “La fiebre de los tres días” en España, “Muerte purpura” en Estados Unidos, “Bronquitis purulenta” en Francia, “Fiebre de la mosca de arena” en Italia, “Fiebre de Flandes” en Alemania, “El quinto jinete del apocalipsis” y popularmente denominada como “La gripe española” o “La dama española”.

A pesar de la notoriedad que obtuvo el nombre “La gripe o epidemia  española”, contradictoriamente no se originó en España. No existe certeza o datos confirmados de su origen, sin embargo, las investigaciones y los historiadores concuerdan con la probabilidad de que se haya iniciado en Estados Unidos.

 ¿Por qué le dicen española?

España por ser un país neutral durante la primera guerra mundial, no ocultó datos ni censuró noticias de prensa ante los millones de españoles que estaban muriendo bajo circunstancias devastadoras y que no solo afectaba al territorio español.

A los países con intereses bélicos como Estados Unidos, no les convenía causar pánico o aterrorizar a sus fuerzas aliadas, ya que habían sufrido la muerte de numerosos soldados, a los cuales registraban como defunciones de guerra y a los sobrevivientes, los regresaban a casa con síntomas altamente contagiosos, por lo que consecuentemente se fue propagando de una manera precipitada entre familiares, vecinos y amigos. En vez de tomar medidas preventivas, decidieron restringir la información para evitar alertar a sus enemigos ya que estaban ganando la guerra, sin considerar las terribles consecuencias que se avecinaban a nivel mundial.

Al  convertirse en pandemia, empezó la especulación de que se trataba de una “gripe española”, por lo que su nombre perduró de manera equivocada hasta la actualidad.

Antes de describir como los niños y adolescentes enfrentaron los angustiantes acontecimientos de esta época y sus consecuencias a futuro, demos un paseo por el tiempo y revisemos algunos datos importantes para comprender el panorama de incertidumbre que fue vivido desde 1918 a 1920.

Datos que deberías conocer de la pandemia de hace 100 años.

  • La influenza pandémica fue causada por el virus H1N1 con genes de origen aviar.
  • En solo 4 meses causó daños devastadores a nivel mundial hasta dejar desolados lugares altamente habitados.
  • Se estiman 500 millones de infectados, un tercio de la población mundial.
  • No se conoce con exactitud el número de defunciones, 50 millones o 100 millones, ya que los datos en países con intereses bélicos fueron ocultados.
  • Cantidad de víctimas superior a la de la Primera Guerra Mundial.
  • La tasa de mortalidad se concentró en menores de 5 años, mayores de 65 y sobretodo en adolescentes y adultos jóvenes sanos de 15 a 40 años.
  • El Rey Alfonso XIII estuvo entre los estimados ocho millones de españoles contagiados.
  • Las victimas morían de neumonía y complicaciones pulmonares fatales. Se ahogaban en sus propios fluidos corporales y derrames nasales constantes, los pulmones se llenaban de líquido y sus pieles cambiaban de color por falta de oxígeno.
  • Existía escasez  de atención médica.
  • La mayoría de los médicos y sistemas de salud estaban dispuestos para las víctimas de la guerra.
  • Se popularizaron remedios o practicas poco efectivas, como gárgaras de quinina, dosis elevadas de aspirinas, incluso recomendaban a fumar debido a la errada creencia de que el humo eliminaba el virus.
  • Cerraron, escuelas, bares, restaurantes y espacios públicos.
  • Todo aquel que tosiera o estornudara podía ser detenido y aislado.
  • Las funerarias colapsaron, empezó la corrupción y la especulación con el costo del servicio funerario.
  • Implementaron fosas comunes por la cantidad de muertos.

Ya que hicimos un corto recorrido por los acontecimientos de la época, seguramente tienes una idea del clima social existente tras los acontecimientos durante la Primera Guerra Mundial y su mayor consecuencia, la epidemia del 1918 “La gripe española”.

Ahora bien ¿Cómo vivieron la pandemia los niños y adolescentes?

En 1918 no se había inventado la computadora, por lo cual no existía el internet, teléfonos inteligentes ni redes sociales;  tampoco existía el trabajo en línea ni las clases online. En tiempos de pandemia muchos países suspendieron las clases.

Los niños y adolescentes debían resguardarse y permanecer en casa, no podían salir a jugar como de costumbre, ya que pertenecían a la población vulnerable después de los adultos jóvenes sanos, la tasa de mortalidad en niños y adolescente no era alentadora, por lo que el pánico predominaba en las familias.

Tomando como referencia la historia de José Ameal, el niño español que sobrevivió a la pandemia de 1918 y quien murió recientemente con 105 años,  relató en vida la vivencia de la época como un ambiente lleno de imágenes fuertes, de muertes diarias, miseria y  constantes perdidas e incertidumbre, situación altamente hostil para un niño de tan solo 4 años.

De acuerdo a las narraciones de Alfred Crosby en su libro “America’s Forgotten Pandemic: The Influenza of 1918”, la familia estadounidense de estratos sociales bajos, vivía en constante desesperación por la miseria y las muertes a su alrededor. Describe con detalle las historias de niños que deambulaban en las calles o tocaban puertas buscando algo de abrigo y alimento porque sus padres murieron o estaban enfermos y no podían alimentarlos. Crosby cita anécdotas de enfermeras a domicilio quienes encontraban escenas impactantes de familias enteras fallecidas o bebés recién nacidos al lado de su madre quien falleció por inanición tras la muerte de su esposo por la influenza.

Investigaciones generacionales en Estados Unidos y Brasil manifiestan que los neonatos o niños que nacieron o vivieron entre 1918 y 1920, a nivel físico eran de menor estatura y con capacidades cognitivas inferiores a la media, por lo cual las probabilidades de entrar en academias o universidades eran muy bajas, considerando la desnutrición y el estrés a edades tempranas como variables predominantes, sin embargo la madurez y la calidez humana predominaba en comparación a generaciones posteriores.

Para concluir, debemos señalar que durante y después de la I guerra mundial y la  mal llamada gripe española, la sociedad a nivel mundial experimentó grandes cambios que impulsaron el proceso de la reconstrucción a nivel científico, literario, crece la cultura popular con el desarrollo del jazz, la revolución en las artes escénicas, el entretenimiento y como foco relevante, la educación.

Entre 1912 y 1917 María Montessori comenzó a desarrollar su método educativo donde el cuidado físico, el orden, la salud, libertad de aprendizaje, elección y socialización, son primordiales para el adecuado desarrollo del niño.

Paralelo en España crecía una nueva pedagogía impulsada por Francisco Ginery y  Joaquín Costa, quienes consolidan un nuevo enfoque de aprendizaje, influenciando directamente a la generación del 27.

Si deseas seguir leyendo de la epidemia de 1918, te recomendamos consultar los libros:

  • “America’s Forgotten Pandemic: The Influenza of 1918” de Alfred Crosby.
  • “El jinete Pálido 1918: la epidemia que cambio el mundo” de Laura Spinney.

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